El arte, más que ayudar, yo diría que es imprescindible para el desarrollo del hombre y, por consiguiente de la humanidad; yo cuando pinto estoy convencido de que, al mostrar el resultado, estoy incitando al espectador (mirador de cuadros) a obrar, y por tanto a ser más persona, para que a la vez vaya progresando en su personalidad, que no se quede con el momento que vive en la contemplación de la obra ni en “su momento” , sino que continúe más allá y que, con su actuación, se ayude a sí mismo y a la humanidad. ¿Ayuda el arte en general a todo esto?  Pues sí, ayuda; y es necesario que las civilizaciones lo tengan en cuentan para seguir su camino, que al fin y al cabo es el camino del hombre.

Jorge Rando Hamburgo, julio 2009