Yo quería hacer un grupo escultórico de cruces que se elevaran al espacio, mejor aún que estuvieran en el espacio. ¿Y por qué ocho cruces y no siete o nueve?, cuando comencé con el trabajo no tenía previsto el número de cruces; sólo pretendía construir un conjunto en que todas ellas con su soporte fuesen distintas. La cruz es el símbolo de la cristiandad, pero a la vez es el símbolo del AMOR. Y amor a veces, quizás demasiadas, es también sufrimiento. Cada uno llevamos “nuestra cruz”, que no tiene por qué ser una carga pesada; el AMOR no es carga, el amor es felicidad, por lo que la Cruz se puede convertir en felicidad.

¿Por qué, pues, ocho cruces? Después de terminar el grupo escultórico me di cuenta de que había realizado ocho cruces; el número ocho (∞ 8) -en horizontal es símbolo del infinito- no tiene principio ni fin, el número 8 simboliza el equilibrio de todo el cosmos, el equilibrio en el espacio. En la nada llena el número 8, es el símbolo de la resurrección de Cristo.

Jorge Rando, Málaga, octubre 2009