Pintor unido a su instinto.
Expresión, movimiento y fuerza.
Pinceladas enérgicas.
Pinceladas ágiles que no se cierran en sí mismas, sino que cada una tiene su propia autonomía.
Pinceladas muy sueltas que producen unos movimientos rutilantes.
En el trazo del pincel es donde se observa el ritmo del cuadro.

La pintura no está hecha para analizarla, sino para mirarla. Si la pintura se pudiera explicar, no sería una obra de arte, sino algo...

El pintor no tiene que pintar lo que ve, sino lo que siente.

Jorge Rando, París, septiembre 2002