Una vez mezclados los colores es cuando nace el cuadro.

La mayoría de las veces pinto de una forma espontánea sin saber con anterioridad el resultado final.

La pintura es uno de los caños de la fuente de la vida.

El pintor que necesita sacar lo que lleva dentro y sus pinturas, a veces, con un resultado final brutal, no encajan siempre con las corrientes actuales.

En ocasiones, sus pinturas son una huida a un paraíso lejano; “otras veces” a un paraíso perdido.

El pintor quiere traer la luz real a la realidad actual. Es un pintor de su tiempo.

Las pinceladas no se cierran en sí mismas, sino que con autonomía y con independencia propia forman parte de esos bloques que configuran la obra terminada.

Jorge Rando, París, junio 2004