Prostitución
Yo no denuncio. Jamás hiero la dignidad. Le doy a esas personas espacio y esperanza en esa etapa actual de sus vidas, porque solo es eso, una etapa en la vida de esas mujeres, de esos jóvenes, de esos niños… La vida no comienza ni termina con la esclavitud de la prostitución. ¡Actuemos! ¡No seamos cobardes!
Jorge Rando